Hablar de pensión no significa hablar únicamente de jubilación. En España existen prestaciones destinadas a proteger situaciones como el cese de la actividad laboral por edad, la pérdida de capacidad para trabajar o el fallecimiento de un familiar. Para saber qué pensión puedes solicitar conviene revisar la edad, los años y las bases cotizadas, la causa que origina la prestación, los ingresos y la situación familiar.
En este artículo encontrarás los principales tipos de pensiones en España y los pasos previos para valorar tu caso antes de solicitarla.
Tabla de contenidos sobre tipos de pensión en España
Preguntas frecuentes sobre el derecho a una pensión
¿Puedo jubilarme si solo tengo 10 años cotizados?
Con carácter general, no puedes acceder a la jubilación contributiva, ya que se exigen al menos 15 años cotizados y dos dentro de los 15 años anteriores al hecho causante. Podrías valorar una pensión no contributiva si cumples los requisitos de edad, residencia e ingresos.
¿El simulador de la Seguridad Social confirma la pensión definitiva?
No. La simulación es orientativa y utiliza los datos disponibles. El derecho y la cuantía definitivos se determinan cuando el INSS resuelve la solicitud.
¿Puedo solicitar directamente una incapacidad permanente?
Sí. El procedimiento puede iniciarse a petición de la persona interesada, aunque también puede comenzar de oficio. Debes aportar documentación médica y laboral que permita valorar las limitaciones funcionales.
¿Dónde se solicita una pensión no contributiva en Andalucía?
La solicitud se presenta ante los órganos competentes de la Junta de Andalucía. Puede tramitarse en las delegaciones territoriales, centros habilitados, servicios sociales comunitarios o por vía electrónica cuando esté disponible.
Principales tipos de pensiones en España
El sistema distingue entre pensiones contributivas y no contributivas. Las primeras exigen cumplir periodos de cotización y otros requisitos propios de cada prestación. Las segundas protegen a personas que no han cotizado lo suficiente o no han cotizado, siempre que cumplan las condiciones de edad o discapacidad, residencia y falta de recursos. La Seguridad Social reúne las modalidades de pensiones incluidas en ambos niveles de protección.
| Modalidad | Tipos principales | Criterio básico |
|---|---|---|
| Contributiva | Jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares | Requiere cotización suficiente y los requisitos específicos de cada prestación |
| No contributiva | Jubilación e incapacidad | Exige residencia legal y recursos económicos limitados |
La cuantía de las pensiones contributivas depende, entre otros factores, de las bases y los periodos cotizados. En las no contributivas se valoran especialmente los ingresos personales y los recursos de la unidad de convivencia. Por ello, tener pocos años cotizados no determina por sí solo si existe o no una alternativa de protección.
Cómo saber qué pensión te corresponde
La pensión adecuada depende del hecho que origina la necesidad de protección: alcanzar la edad de retiro, sufrir limitaciones laborales permanentes o perder a un familiar que genera derecho. Antes de iniciar un trámite, revisa estos datos:
- Edad y fecha prevista de jubilación: condicionan el acceso a la jubilación ordinaria, anticipada o demorada.
- Vida laboral y regímenes cotizados: permiten comprobar los días de alta y si existen periodos en distintos regímenes.
- Bases de cotización: influyen en el cálculo de las prestaciones contributivas.
- Situación médica, laboral o familiar: es esencial en incapacidad permanente, viudedad, orfandad y prestaciones en favor de familiares.
- Ingresos y convivencia: son decisivos para valorar una pensión no contributiva.
El informe de vida laboral de Importass permite consultar altas, bajas y días cotizados. También puedes obtener el informe de bases de cotización. Si detectas datos incompletos o erróneos, es preferible solicitar su corrección antes de presentar la pensión.

Revisa tu derecho a pensión
En Asesoría J.A. Urbano analizamos tus cotizaciones, tu vida laboral y tus circunstancias personales para ayudarte a identificar la pensión que puedes solicitar y preparar el trámite con mayor seguridad.
Requisitos para solicitar una pensión de jubilación
La jubilación contributiva sustituye las rentas del trabajo cuando la persona cesa total o parcialmente en su actividad por razón de edad. Con carácter general, se exige haber cotizado al menos 15 años, incluidos dos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al hecho causante. Además, deben cumplirse las condiciones de edad y de situación laboral aplicables en cada caso.
En 2026, la edad ordinaria de jubilación es de 65 años para quienes acrediten 38 años y 3 meses o más de cotización. Si no se alcanza ese periodo, la edad ordinaria es de 66 años y 10 meses. Este calendario culmina en 2027, por lo que conviene comprobar la regla vigente en el año exacto en el que se cause la pensión en la información oficial sobre edad de jubilación.
Existen modalidades anticipadas, parciales, flexibles y demoradas. Anticipar el retiro puede implicar coeficientes reductores, mientras que demorar la jubilación puede generar incentivos si se cumplen los requisitos. Antes de tomar una decisión, utiliza el simulador de pensión de jubilación de la Seguridad Social. El resultado es orientativo: el derecho y la cuantía definitivos dependen de la resolución del INSS.
Es especialmente recomendable revisar el caso de forma individual cuando existen cotizaciones como autónomo, varios regímenes, periodos trabajados en el extranjero, lagunas de cotización o intención de acceder a una jubilación anticipada.
Cómo pedir una pensión de incapacidad permanente
La incapacidad permanente cubre la pérdida de ingresos cuando una enfermedad o accidente reduce o anula la capacidad laboral. No basta con un diagnóstico médico: se valoran las limitaciones funcionales previsiblemente definitivas y su impacto sobre las tareas de la profesión habitual o, según el grado, sobre cualquier trabajo.
La Seguridad Social distingue incapacidad permanente parcial, total para la profesión habitual, absoluta para todo trabajo y gran incapacidad. La parcial supone una disminución mínima del 33 % en el rendimiento de la profesión habitual y se reconoce como indemnización a tanto alzado; los demás grados pueden dar lugar a una pensión. Los requisitos de cotización cambian según la edad, la situación de alta y el origen de la contingencia. Puedes consultar los grados y condiciones en la información oficial sobre incapacidad permanente.
- Reúne informes médicos actualizados, pruebas diagnósticas y documentación sobre tratamientos.
- Explica las tareas reales, esfuerzos, posturas, horarios y responsabilidades del puesto.
- Comprueba tus periodos de alta y cotización antes de presentar la solicitud.
El procedimiento puede iniciarse de oficio o a solicitud de la persona interesada. El INSS examina la documentación clínica y laboral y dicta una resolución sobre el grado reconocido, la prestación económica que corresponda y, en su caso, el plazo de revisión.
Pensión de viudedad y orfandad: requisitos esenciales
Quién puede solicitar la pensión de viudedad
La pensión de viudedad puede corresponder al cónyuge, a determinadas personas separadas o divorciadas y a la pareja de hecho superviviente. Deben analizarse tanto los requisitos del causante como los del beneficiario. En divorcios y separaciones suele ser relevante el derecho a pensión compensatoria, salvo excepciones legalmente previstas.
En parejas de hecho, para fallecimientos posteriores al 31 de diciembre de 2021, se exige con carácter general acreditar la inscripción registral o documento público con dos años de antelación y una convivencia estable inmediatamente anterior al fallecimiento de al menos cinco años, salvo que existan hijos comunes. La Seguridad Social detalla los requisitos de la pensión de viudedad según cada situación.
Cuándo existe derecho a pensión de orfandad
La pensión de orfandad protege a los hijos de la persona fallecida cuando se cumplen los requisitos aplicables al causante y al beneficiario. Como regla general, se reconoce a menores de 21 años. Puede mantenerse hasta los 25 años si no se trabaja o si los ingresos anuales del trabajo no superan el salario mínimo interprofesional vigente. También hay reglas específicas para personas con incapacidad permanente absoluta o gran incapacidad. La solicitud puede tramitarse junto con la de viudedad cuando proceda.
Qué pensión puedes cobrar con pocos años cotizados
Si no se alcanzan los 15 años exigidos para la jubilación contributiva, no se genera ese derecho por las cotizaciones realizadas. No obstante, puede existir acceso a una pensión no contributiva de jubilación si se tienen 65 años o más, se carece de ingresos suficientes y se acredita residencia legal en España durante diez años entre los 16 años y la fecha de devengo, dos de ellos consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
La pensión no contributiva de incapacidad está dirigida, con carácter general, a personas de 18 años o más y menores de 65, con un grado de discapacidad igual o superior al 65 %, residencia legal y recursos limitados. En Andalucía se gestiona por los órganos competentes de la comunidad autónoma. Consulta los requisitos, documentos y formas de presentación en la información oficial sobre pensiones no contributivas de la Junta de Andalucía.
Pasos antes de presentar la solicitud
- Descarga la vida laboral y el informe de bases de cotización.
- Identifica la modalidad vinculada con tu edad, salud o situación familiar.
- Revisa los requisitos de cotización, residencia, ingresos y convivencia.
- Comprueba compatibilidades con trabajo, prestaciones u otras pensiones.
- Prepara la documentación y presenta la solicitud ante el INSS o el organismo autonómico competente.
Una revisión previa ayuda a evitar solicitudes ante el organismo incorrecto, documentos incompletos o decisiones de jubilación difíciles de modificar. En Asesoría J.A. Urbano estudiamos cada caso de forma personalizada, especialmente cuando hay cotizaciones en varios regímenes, actividad como autónomo, trabajos en otros países o limitaciones médicas que afectan a la capacidad laboral.




